에피소드 요약
Bernhard Riemann fue un matemático excepcional. A pesar de su origen humilde y una mala salud que llevó a la muerte a los 39 años (1826-1866), supo escalar las más altas cumbres del conocimiento matemático. Sus trabajos proporcionaron notables avances en geometría, análisis complejo y en física. En el aparato matemático desarrollado por Riemann, Einstein encontró el armazón ideal en el que encajaban perfectamente sus ideas físicas expresadas en la Teoría General de la Relatividad, dada a conocer en 1915. La biografía de Riemann se engloba dentro de un conjunto de programas con los que celebramos en CienciaEs.com el primer centenario de la genial obra de Einstein.
Bernhard Riemann fue un matemático excepcional. A pesar de su origen humilde y una mala salud que llevó a la muerte a los 39 años (1826-1866), supo escalar las más altas cumbres del conocimiento matemático. Sus trabajos proporcionaron notables avances en geometría, análisis complejo y en física. En el aparato matemático desarrollado por Riemann, Einstein encontró el armazón ideal en el que encajaban perfectamente sus ideas físicas expresadas en la Teoría General de la Relatividad, dada a conocer en 1915. La biografía de Riemann se engloba dentro de un conjunto de programas con los que celebramos en CienciaEs.com el primer centenario de la genial obra de Einstein.
에피소드
Riemann: la grandeza de la brevedad
청취함Bernhard Riemann fue un matemático excepcional. A pesar de su origen humilde y una mala salud que llevó a la muerte a los 39 años (1826-1866), supo escalar las más altas cumbres del conocimiento matemático. Sus trabajos proporcionaron notables avances en geometría, análisis complejo y en física. En el aparato matemático desarrollado por Riemann, Einstein encontró el armazón ideal en el que encajaban perfectamente sus ideas físicas expresadas en la Teoría General de la Relatividad, dada a conocer en 1915. La biografía de Riemann se engloba dentro de un conjunto de programas con los que celebramos en CienciaEs.com el primer centenario de la genial obra de Einstein.
Paracelso, más sabio que el divino Celso.
청취함Paracelso nació en Einsiedeln, Suiza, en 1493, un año después del descubrimiento de América por Colón. Fue contemporáneo de Copérnico, Lutero, Leonardo da Vinci y toda una cohorte de mentes que propiciaron el salto desde la Edad Media hasta el Mundo moderno. Cuentan las crónicas de la época que, en vida, le llamaron el “Lutero de la medicina” y en los debates científicos del siglo XVI frecuentemente se ponía más énfasis en las innovaciones de Paracelso que en el sistema astronómico de Copérnico.
Marie Curie. Rompiendo moldes.
청취함Marie Curie lo tuvo todo en contra, era mujer, era emigrante y, por si esto fuera poco, tuvo la osadía de ser más inteligente, más capaz y más trabajadora que la mayoría de los hombres, en una época, la de principios del siglo XX, marcada por el desprecio a la capacidad intelectual de las mujeres. A pesar de todo tuvo suerte, al menos a ella se le reconoció el mérito con dos Premios Nobel, el de Física en 1903 y el de Química, en 1911. En 2009 cinco mujeres han recibido ese galardón, dos han compartido el premio Nobel de Fisiología y Medicina y el resto han obtenido el de Química, Literatura y Economía. Son las herederas de Madame Curie. Escuchen ustedes la historia de su vida.
Johannes Kepler. Armonía celeste.
청취함Johannes Kepler nació en 1571, 28 años después de la muerte de Copérnico, el hombre que había propuesto al Sol, y no la Tierra, en el centro del Universo. A pesar de la oposición de la Iglesia, la teoría de Copernico se iba extendiendo poco a poco, aunque, a efectos prácticos, como contamos en nuestra página web, cienciaes.com, las predicciones astronómicas de la teoría copernicana no se ajustaban a la realidad mucho más de lo que lo hacían las de Ptolomeo, que consideraba la Tierra como el centro del Cosmos. Algo andaba mal tanto en las ideas de Copernico como en las de Ptolomeo y fue Kepler el que resolvió el problema.
Galileo. La pluma y el martillo.
청취함En el Convento de la Minerva, se hizo el silencio que precede al rito: lentamente, el anciano se arrodilló ante sus jueces; cerró los ojos, inclinó la cabeza y con voz oscura recitó el juramento ordenado por la Santa Inquisición: Yo Galieo Galilei, de setenta años de edad, postrado ante este Tribunal de Roma, me acuso de haber defendido falsas doctrinas que ofenden a Dios. La más grave sostiene que el Sol ocupa el centro del Universo.